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El mundo de Boric en la Convención

Actualizado: 17 dic 2021

Un gobierno que equilibre y una ciudadanía y organizaciones ciudadanas que se movilicen, ciertamente moderarían el debate y reencauzarían la Constitución hacia el sentido común.

El constituyente por el distrito 11 Bernardo Fontaine, e invitado de ChileSuma, nos comparte este artículo para emol; https://lnkd.in/g8D4we49, donde rescata la necesidad de tener poderes del estado equilibrados para evitar abusos de poder de mayorías circunstanciales, a lo que pueden llegar a ser grandes minorías también circunstanciales. Cita de ChileSuma.


El 70% de los constituyentes es de ultraizquierda o izquierda decidida, liderados por el PC y el Frente Amplio, todos unidos a la candidatura de Gabriel Boric. Su programa constitucional es el de Boric. Tienen votos suficientes para redactar la nueva Constitución.


Solo buscarían un acuerdo con la centroderecha y centroizquierda si realmente quisieran construir 'la casa de todos', percibieran que el plebiscito final puede rechazar la nueva Constitución o el país requiriera de consensos para recuperar la economía. Hasta ahora no se ve esa apertura. Por eso es fundamental que el nuevo Presidente encarne posiciones distintas al 70% prorrefundacional de la Convención. Kast Presidente, más la composición del nuevo Congreso, equilibrarían la Convención y a la vez ello moderaría al Presidente. No se trata de inmovilismos. Necesitamos cambios, cambios en libertad y paz, con un fuerte sello social.


La nueva Constitución debe construir las bases para que Chile vuelva a despegar política, económica, socialmente, y nos acoja a todos. El mundo de Boric gobierna la Convención. ¿Y se ha moderado después de la última elección? Hasta ahora, las fuerzas radicales piensan que han equivocado la forma y no el fondo. Lo resume bien Marcos Barraza del PC: 'Hay que moderar la retórica, pero en el debate hay que profundizar los contenidos transformadores que ha mandatado el pueblo de Chile'. El vicepresidente Bassa cambió de opinión y habla de que sería razonable que el nuevo Presidente y la Cámara de Diputados terminaran su período, pero el Senado no. Claro, el Senado les es más desfavorable y la nueva Constitución podría hacerlo desaparecer o que todo el Congreso y el Presidente se elijan de nuevo. ¿Y qué piensa ese mundo de Boric, por ejemplo, en temas económicos? 'Lo único seguro en Chile es que se nace pobre, se vive pobre y se muere pobre', a pesar de que la pobreza bajó del 68% de la población al 9%. 'Los salarios miserables fueron y son el pilar'. Ignoran que el sueldo imponible promedio hoy es, en términos reales, 2,5 veces el de 1989. Los sueldos son bajos, pero han subido. 'Nuestro crecimiento económico enriquece a muy pocos y empobrece a la mayoría'.


La realidad es que el ingreso del 10% más pobre creció 439%, mientras el del 10% más pudiente creció solo 200%. La desigualdad disminuyó, aunque es fuerte. Postulan, como Boric, derechos sociales sin participación de privados, lo que dejaría, por ejemplo, 10 millones que se atienden en la salud privada obligados a saturar más el sistema estatal. Los ecoconstituyentes hablan de reducir la actividad económica y quieren que los derechos de la naturaleza estén a la par de los derechos humanos. Al fuerte estatismo se une un indigenismo que roza con la independencia y pide terminar con las concesiones mineras y devolver 'todos los recursos' al Estado y a los pueblos originarios. En resumen, el mundo constituyente de Boric es radical, refundacional, simpatiza con la violencia política y la revancha, estatista y alejada del sentido común. Por ejemplo, dos tercios votaron en contra de discutir el principio 'el Estado debe estar al servicio de las personas'. ¿Para qué sirve el Estado, entonces? ¿Para los políticos? Recién estuvo acá Leopoldo López, activista por la libertad, cruelmente perseguido por el chavismo.


Él nos recordaba cómo Venezuela era un país democrático, con progreso e instituciones, que minimizó la fuerza refundacional del chavismo. Él vio similitudes en Chile, aunque el proceso es distinto, y nos alertó a no cometer los mismos errores. El desafío es unir desde los socialdemócratas hasta los más derechistas, incluyendo la sociedad civil, contra ese populismo radical del Frente Amplio, PC y Boric. He descrito aquí la foto actual de la Convención. Todo puede cambiar porque es una película. Un gobierno que equilibre y una ciudadanía y organizaciones ciudadanas que se movilicen, ciertamente moderarían el debate y reencauzarían la Constitución hacia el sentido común.


Bernardo Fontaine, casado y padre de 5 hijos, independiente. Soy constituyente por el distrito 11: Peñalolén, Las Condes, La Reina, Vitacura y Lo Barnechea.

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